Publicado el viernes, 10 de abril de 1998 en El Nuevo Herald



Boricuas hallan datos valiosos sobre Guerra del 98



JESUS VERA IRIZARRY



El Nuevo Día San Juan - Los historiadores puertorriqueños parecen haber

encontrado en un archivo de Segovia la documentación que faltaba sobre

la Guerra del 1898, en la que se explica cómo España reaccionó

militarmente cuando Estados Unidos invadió a Puerto Rico.



El coordinador del Comité para la Conmemoración del Centenario del

1898, Luis E. Agrait, dijo que la documentación militar, unas noventa

cajas, desaparecieron de Puerto Rico después de la Guerra de 1898.



El historiador oficial de Puerto Rico, Luis González Vales, la directora de

los Parques Nacionales, Milagros Flores y el profesor Agrait, siguieron la

pista de los documentos, hasta que confirmaron recientemente la

existencia de los mismos.



El valor de estos documentos es tal que le permitiría a los historiadores

reconstruir episodios desconocidos de la guerra, incluyendo el papel que

desempeñó el lado español, mientras se desarrollaba la guerra en Puerto

Rico.



Luego que se examinen los documentos se podría aclarar cómo fue la

guerra en Puerto Rico, las órdenes que emitían los españoles y cómo

reaccionaban, situaciones que según los historiadores no han sido

aclaradas totalmente.



Una pregunta que según Agrait, se contestará ahora, es "si hubo una

repulsa de los españoles al ataque norteamericano y si la guerra ya se

había decidido para el 25 de julio del 1898". "Aquí podrían surgir

respuestas mucho más definitivas" cuando se examine esta

documentación, sostuvo el director del Departamento de Historia del

Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico.



Las cajas viajaron a España con el general español Ortega Díez, mientras

el gobernador Macías estaba a cargo de la isla. Finalmente, un

puertorriqueño, Angel Rivero, entrega la plaza al ejército de ocupación.



Hace cuatro años los historiadores descubrieron que las cajas de

documentos se depositaron en una base militar en Cádiz y luego fueron

trasladadas al Archivo de la Marina, en Ciudad Real.



Hace unas semanas durante un congreso de historia militar celebrado en

Madrid y en Avila, el coronel Zamorano, miembro del Servicio Histórico

Militar de España, confirmó que las cajas VEA HISTORIA, 2B

Boricuas encuentran valioso archivo



HISTORIA, DE 1B



llegaron al Archivo Militar de Segovia.



De este material aún no se ha levantado un índice o catálogo, ni han sido

trabajadas por los investigadores para saber lo que contienen. La única

que se ha examinado superficialmente, contiene telegramas militares que

enviaron los jefes de las unidades españolas al capitángeneral, y las

respuestas de este, mientras resistían el ataque norteamericano en

Guayama, Salinas, Cayey y Aibonito.



El examen que se ha hecho de los documentos revela que hay cables que

indican "que no se podía contar con la población puertorriqueña" para

enfrentarse a los invasores y comunicaciones del regimiento de

voluntarios señalando que "puertorriqueños estaban desertando del lado

español".



Hasta ahora lo más importante que se ha escrito sobre la guerra del

1898 en Puerto Rico, es una crónica del capitán Angel Rivero que se

publicó hace unos años en este país.



La versión norteamericana de la guerra se conoce ampliamente a través

de los documentos del historiador Paul G. Miller y las órdenes militares

sobre la guerra del 1898, publicadas por el gobierno de los Estados

Unidos. También hay vasta documentación sobre las negociaciones del

Tratado de París de ese año e información diplomática sobre la guerra

publicada por elgobierno español en el Libro Blanco.



Después del 1898, el Archivo de la Fortaleza de Puerto Rico fue llevado

por el ejército de ocupación a la Biblioteca del Congreso en Washington.

Posteriormente, en la década del 1950, por iniciativa del historiador

Arturo Morales Carrión, estos documentos regresaron a Puerto Rico.



Los historiadores que han trabajado con este material, "siempre

pensaron que esa documentación estaba incompleta", algo que se acaba

de confirmar ahora, dijo el profesor Agrait.